Barrio Santa Emilia, Marcala, La Paz.

¿Qué historia hay detrás de su taza de Blooms Coffe?

25 Jul

Historias de productores

Tradición familiar, amor, esfuerzo y dedicación. La familia Domínguez es productora de café desde el año 1940. Lo que hace de sus cafés tener sabor incomparable y éxito internacional es la delicadeza con la que trabajan y el amor con el que cuidan cada detalle del proceso, desde la selección del grano hasta su comercialización. Generación tras generación, han ido manteniendo el legado de sus abuelos.

Abel Domínguez, productor de cafés especiales “Blooms Coffe”

En 2007, tras la muerte de su padre, el hermano mayor tomó las riendas de la finca para seguir manteniendo vivo el patrimonio que él dejó. Estar anclados a una larga tradición familiar no les ha hecho quedarse atrás, sino todo lo contrario. Su familia les enseñó que el sacrificio da mejores resultados a largo plazo. Esto les hizo aceptar el reto y decidirse a producir cafés especiales desde 2015.

Trabajar este tipo de café implica un arduo y minucioso trabajo. No se puede descuidar ni una etapa del proceso, desde la plantación hasta servirlo a la taza. Si se descuida alguna, pierde calidad.

Es por este motivo por el que seleccionan y capacitan a las trabajadoras y trabajadores para asegurar la precisión que necesitan, hacen análisis del suelo que les especifica los requerimientos nutricionales que cada planta precisa para así evitar invertir más de lo necesario. Han aprendido de los errores de sus antecesores, aumentando así calidad y cantidad de producción.

Un factor que tienen en cuenta es la equidad de género. Antiguamente los manejos de la finca eran cosa de hombres y poco a poco, van logrando romper con esto, incorporando a hombres y mujeres equitativamente.

Se dieron a conocer a nivel nacional e internacional gracias a Taza de excelencia  que cada año se celebra en Honduras. Es una competencia a nivel nacional organizada por el Instituto Hondureño del Café (IHCAFE). En ella participan productores de las seis regiones, cada región tiene características propias. Las fincas de la familia Domínguez se encuentran ubicadas en la región de Montecillo. Lo que caracteriza el café de esta región es su acidez y sabor. Este año se presentaron 355 productores a los que se les exige que el café esté puntuado por encima de 86 puntos. Van pasando diferentes filtros en los que se descartan productores hasta que solo quedan 40 cafés que pasan a la etapa internacional donde son catados por diferentes compradores de todo el mundo, de los cuales seleccionan 30 cafés para la subasta. Desde 2015 esta familia ha quedado siempre entre los diez primeros puestos, obteniendo este año el segundo lugar a nivel nacional.

Abel Domínguez preparando café con el método de filtrado V60

La buena aceptación que recibió el café les impulsó a ampliar su horizonte a nuevos países. Visitan ferias donde conocen a nuevos compradores. Actualmente comercializan su café en: China, Japón, Arabia, Australia, Corea, Noruega, Emiratos Árabes… cada día van abriéndose a nuevos destinos y visibilizando su trabajo gracias a las redes sociales.

Individualmente no podrían pero trabajando en equipo y teniendo presente el relevo generacional, han llegado a ser líderes. Por ello, el logo de su marca es un Ganso. Estas aves viajan juntas y en forma de V. La que va abriendo camino hace el trabajo más duro, ayudando a las de atrás. Cuando la que va en cabeza se cansa, pasa a colocarse la última de la fila para descansar y la de atrás pasa a tomar el mando. Si alguna enferma sale del grupo junto con otras dos que la apoyan hasta que se recupera. El logo define a la perfección a esta familia, que con trabajo duro, mucha ilusión y enormes sacrificios han logrado mantenerse líderes cumpliendo objetivos y complementándose. Pese a todos los malos vientos que puedan intentar frenarles, siempre permanecen unidos y volando en la misma dirección.

Café producido en Finca La Cueva

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